CaliLee 2026: República Dominicana trae merengue, muñecas sin rostro y alma caribeña a Cali
Hay un ritmo que conecta al Caribe. No es solo el sonido de la música, sino una forma compartida de entender el mundo: una mezcla de resistencia, alegría y una historia escrita por el mar.
Este año, en su undécima edición, CaliLee 2026 (23 de octubre – 2 de noviembre) ha elegido a la República Dominicana como país invitado de honor. Es una elección que se siente menos como una formalidad diplomática y más como un reencuentro. La delegación dominicana, con más de 40 personas, no solo trae libros. Trae una experiencia sensorial diseñada para resonar con el alma caribeña de Cali.
El sonido del mar: de la salsa al merengue
Cali es conocida mundialmente como la capital de la salsa. Pero la salsa misma es una hija del Caribe, nacida de las mismas aguas que bañan las costas de Santo Domingo. En CaliLee, los dos ritmos se encontrarán.
La feria tendrá una programación musical dedicada a los ritmos que han hecho bailar al Caribe: son, bachata, dembow y, por supuesto, el merengue. La inclusión del merengue es particularmente significativa. En 2016, la UNESCO declaró el merengue tradicional dominicano como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. No es solo un género; es el latido de la identidad dominicana, una expresión rápida y alegre que, como la salsa, convierte la pista de baile en un espacio compartido de liberación.
El arte del silencio: las muñecas sin rostro
Mientras el merengue llena el aire de sonido, una de las tradiciones artísticas más profundas de República Dominicana habla a través del silencio.
Las Muñecas sin Rostro, también conocidas como Muñecas Limé, son un pilar de la artesanía dominicana. Nacidas en la década de 1980 en la comunidad alfarera de El Higüerito, estas figuras de barro están deliberadamente elaboradas sin ojos, nariz ni boca.
Para un ojo extranjero, podría parecer una pieza incompleta. Pero para un dominicano, es una declaración profunda de identidad. La ausencia de rasgos es una metáfora deliberada del mestizaje del país: la fusión de herencias taínas, africanas y europeas. Al no tener un rostro específico, la muñeca representa todos los rostros. Es un homenaje a la mujer caribeña universal y al cóctel diverso de culturas que define a la nación.
En CaliLee, artesanos de Santiago de los Caballeros exhibirán estas muñecas junto a otras artesanías tradicionales, ofreciendo a Cali la oportunidad de ver una pieza del alma dominicana que, en su silencio, es tan expresiva como una canción.
Un diálogo de resiliencia
Este intercambio cultural cobra un significado más profundo en 2026. Cali aún está sanando. Hace apenas once semanas, la ciudad y la región circundante fueron sacudidas por un terremoto devastador.
La presencia de República Dominicana, una nación que conoce sus propias tormentas caribeñas, se siente como un gesto de solidaridad. La feria misma no ignora esta realidad. CaliLee 2026 donará 100.000 libros infantiles y juveniles a las comunidades afectadas por el terremoto, convirtiendo el festival en una herramienta de recuperación emocional y educativa.
Los pabellones mismos llevan los nombres de esta resiliencia: Cali Fuerte, Cali Solidaria, Cali Resiliente, Cali Alegre. En este contexto, los ritmos dominicanos y las muñecas sin rostro son más que exportaciones culturales. Son un recordatorio de que la alegría es una forma de resistencia, y que el arte —ya sea un merengue rápido o una figura de barro en silencio— puede ayudar a una ciudad a reconstruirse.
Un encuentro de escritores
Más allá de la música y las artesanías, el diálogo literario es el núcleo. La delegación dominicana incluye a escritores como Frank Báez y Ledis Priscila Velázquez Rivera, junto a funcionarios culturales como Pastor de Moya. Compartirán escenarios con autores colombianos como Daniel Samper Ospina, Evelio Rosero y Mario Mendoza, creando una conversación que une las islas del Caribe con las montañas de los Andes.
Durante once días, el Bulevar del Río será un lugar donde la salsa de Cali se encuentre con el merengue de Santo Domingo, donde el silencio de una muñeca sin rostro hable volúmenes, y donde una ciudad en recuperación encuentre una razón para bailar de nuevo.
CaliLee 2026 es de entrada gratuita y abierto al público del 23 de octubre al 2 de noviembre.